Escola de Redes

El siglo XX fue un siglo lleno de pasiones, tal vez la mas importante haya constituido la caída de las totalidades, desde que Nietzsche predijo la Muerte de Dios, una a una han ido derrumbando. Los años sesenta fueron un paradigma en este sentido, sin embargo cuando Paul Baran escribe el paper On Distributed Communications en 1964, su propuesta de crear redes distribuidas para las telecomunicaciones, respondió a al único criterio que se mantuvo hasta finales del siglo: oponer a los sistemas centralizados otro distribuido pero en definitiva ambos totalitarios.

Un único dios, un único credo, una única filosofía, una única ley habían constituido el sistema jerárquico que se había mantenido dominando occidente durante siglos.

red centralizada El descubrimiento de la posibilidad de los sistemas distribuidos fue la contestación que se daba desde la teoría de sistemas a las topografías de mainframes concentrados en un único cerebro todopoderoso. Su respuesta contemplaba la heterogeneidad que le abrió la posibilidad a las redes distribuidas.

red distribuidaPero para finales del siglo, con la caída del Muro de Berlín, se presagiaba que esta historia había llegado a su fin, que de nada habían servido los proceso que habían posibilitado la diversidad inaugurada en la posguerra, especialmente durante los años sesentas. Que si bien se había posibilitado la visibilidad de todo un mundo hasta ahora oculto, quedaba demostrado que semejante heterogeneidad llevaba a un caos que en definitiva imposibilitaba la Acción, y como consecuancia lo que se ganaba en discusión se perdía en la posibilidad de concretar.

Los sistemas centralizantes no tardaron en dar sus respuestas a este problema e inventaron mecanismos capaces de atender las necesidades de la diversidad sin exclusión, con este fin habían inventado los sistemas descentralizados. De esta manera las posibilidades de la diversidad quedarían devoradas por la globalización y el sistema (jerárquico) retomaría el control de la situación para ya nunca mas concederlo

redes descentralizadas Estos poseían la particularidad de dar una falsa sensación de proximidad pero que en definitiva lo que sucedió es que se volvía a estar dependiendo de un orden superior.

En lo que va del siglo XXI varias son las propuestas que se estudian para superar esta cuestión pero todas terminan siendo alternativas de los gráficos de Baran, o mas centralizados o mas distribuidos. En definitiva más de los mismo, ninguna propuesta alternativa se ha planteado en concreto desde entonces.

image

 

Cada una de estas redes sociales dialogan desde diferentes lugares con otras redes similares o diversas. En general cada red social, creada para un fin determinado, establece una relación de competencia con las otras redes que puedan disputarle alguna posición. En su enunciación mas extrema se encuentra Carl Schmitt que propone un antagonismo del tipo amigo-enemigo para resolver este tipo de interacción inter red. Para él el sentido de lo político es la disputa por lo del otro al punto de su aniquilación si fuere necesario

Chantal Mouffe propone una superación de este statu quo. De Schmitt rescata lo adversarial de lo político como tal pero, a diferencia de este, discrimina entre aquellos conflictos antagónicos de otros a los que llama agonales. Si la lucha política se mantiene dentro de un espacio de convivencia con el adversario, de tal manera que esa lucha adversarial no ponga en riesgo la integridad de la red social, Mouffe define como agonal a este tipo de lucha donde la sangre nunca va a llegar al río. Si en cambio, el conflicto adquiere una magnitud tal que haga imposible la convivencia con el otro dentro de un mismo espacio social o político y se plantea en cambio una oposición excluyente del: nosotros o ellos, entonces la institución del sistema correrá serios riesgos de desintegrarse como tal y en tal caso sí debe ser excluida una de las facciones.

De este modo se plantea, por primera vez ( ella no es la única que está en esta tarea) , una alternativa a las totalidades graficadas por Paul Baran, su propuesta no se enfoca hacia un mix entre totalidades del tipo heterogéneo-centralizantes, mucho menos la exclusividad de alguna de ellas. Lo novedoso del planteo de Mouffe es que da una posibilidad de funcionamiento cierto que encuentra dentro de un sistema mixto, pero no en proporciones determinadas, lo que daría bloques de un signo o de otro mas o menos poderosos, como ocurrió en el mencionado siglo XX entre los bloques del este y los de occidente. Esto significaría estancarse en esa propuesta y sería como volver a Baran.

El sistema propuesto por Mouffe es una dualidad fractal indeterminada que no tiene ni principio ni fin, que a veces se comporta como centralizada y otras veces como distribuida, de la misma forma que lo hace la dualidad onda-partícula del principio de incertidumbre Heisemberg. No podemos afirmar que la luz es una onda, tampoco que es una partícula, pero sí que a veces se comporta en un sentido y otras en el otro.

Esta metáfora de la luz nos sirve para desmitificar las totalidades de los sistemas sociales. Pero entonces la pregunta que cabe es: ¿si no son ni una cosa ni la otra cómo son en realidad?

NOTA: muchos sistemas sociales todavía se pueden seguir comportando cono totalidades tranquilamente, lo nosotros proponemos acá es un tipo de agremiación alternativa basada en esa dualidad.

Para que se entienda y que este post no se haga tan largo haremos una simplificación y presentaremos un grafo de red tensingrada simplificado, en donde se obvió el enfoque fractal del mismo.

tensingrado

Este sistema está compuesto por subsistemas de redes distribuidas a las que les llamaremos clases, y un sistema de interacciones jerarquizadas entre ellas, tales que desde un punto de vista institucional puedan convivir dentro de un mismo sistema tenségrido como el graficado sin destruirse unas a la otra. Mientras las interacciones intra-clase son frecuente s y totalmente horizontales, las interacciones interclase lo son mucho menos, diríamos que solo se interacciona lo necesario. Estas últimas interacciones son de competencia y establecen jerarquías entre clases, a las mismas les solicitaremos la condición de agonal propuesta por Mouffe.

De esta manera, y al igual que en una estructura fractal, la red será centralizada o distribuida de acuerdo al cristal con que se la mire. Si ampliamos la imagen sobre una clase veremos que la red es distribuida, si alejamos la vista de tal manera que no se distingan las clases y que éstas solo se vean como puntos (nodos), veremos que su topografía se convierte jerarquizada policentrada.

En el próximo post veremos el carácter fractal de los sistemas tenségridos, a la vez descubriremos por qué cada clase tiene una ética, además de una identidad que la distingue en el sistema y por qué la interacción entre todas ellas conforma una estética del sistema. ( esto último dedicado a Ada e Ido).

Solo cabe recordar cómo la pelea y el baile se constituían sistemas tenségridos. Tal vez estemos ante algo grosso que recién estemos descubriendo.

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Comentário de Augusto de Franco em 28 junho 2011 às 6:46
Sim, concordo, Fluzz cria e desfaz qualquer topologia, porém, no momento mesmo em que sopra...
Comentário de Carlos Boyle em 27 junho 2011 às 23:47
Lo que hace la diferencia es justamente el Fluzz que introducidré como factor externo responsble de la agremación en el próximo post. Él será el responsable de la forma definiva de la red. Todo dependerá del pull y del push que presdenté en el post anterior
Comentário de Augusto de Franco em 27 junho 2011 às 16:54

Acho que entendi, sim, Boyle. Mas ágon aponta para a competição. É claro que, há sempre um elemento agonístico presente das redes realmente existentes, que não são, em geral, nem totalmente centralizadas, nem totalmente distribuídas. A própria democracia nascente, incorporou tal elemento - proveniente do teatro, dos jogos, das competições e das lutas - como debate de opiniões.

Não me parece, entretanto, que isso seja mais do que contingente. Não há nada na natureza humana (seja o que for) que diga que tal elemento deva estar inexoravelmente presente; nem na natureza não-humana. 

Concordo com você que tal depende do ponto de vista do observador. Algo que é apenas uma interpenetração de fluxos decorrentes da deriva natural de um animal que disputa comida com outro, por exemplo, pode ser visto como uma luta ou competição tal como encontrada entre os humanos. E não tem nada a ver se tomarmos um ponto de vista mais sistêmico. O mesmo se dá quando interpretamos a evolução como luta pela vida e quando julgamos que a evolução premia o que consegue melhor se adaptar, quando, na verdade, a evolução não premia ninguém (simplesmente seleciona o que conseguiu se reproduzir antes de morrer, como é óbvio: aqueles genes continuarão se replicando).

Os diagramas de Baran não são modelos de configurações sociais reais, são apenas abstrações matemáticas (topológicas) de casos limites (sendo que o diagrama B, como penso já ter mostrado aqui, não significa absolutamente nada).

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