Escola de Redes

zipf_linear.gif
Me levanto a la mañana excitado, creo haber encontrado algo, me pongo a investigar en internet y me encuentro con esto donde nuestro amigo Alejandro Piscitelli ya en el 2003 venía bien rumbeado. Esta es la nota de Educ Ar. Andan casi todos los links pese a lo añejo que son, sobre los que no andan le voy a pedir a Alejandro a ver si me los consigue.

Cuando empezar desde cero no alcanza

El peor ejemplo de intento de terminar con la desigualdad en el mundo fue llevado a cabo por el Khmer Rouge en Camboya en 1975. El movimiento, liderado por Pol Pot -que moriría en abril de 1998-, dio por tierra con el gobierno camboyano, inventando a la Kampuchea Democrática. El gobierno recién instalado evacuó las ciudades, destruyó el dinero e impidió que nadie pudiera cultivar más alimentos en las granjas colectivas que el estrictamente necesario para reproducirse como fuerza de trabajo esclava. Todos los intelectuales y los operarios calificados fueron asesinados y más de 1.5 millones de personas murieron de hambre, en marchas forzadas y otras atrocidades semejantes.

Ni Rusia ni China habían hecho algo parecido con el mismo objetivo de terminar con las desigualdades de origen, arrasar con la plusvalía y las diferencias y empezar desde cero la acumulación de bienes, pero esta vez en la forma más igualitaria posible.

Si Pol Pot hubiese tenido a su disposición las obras recientes de Albert-Laszlo Barabasi como Linked o la de Duncan Watts Six Degrees of Separation o la de Bernardo Huberman The Laws of the Web podría haberse imaginado anticipadamente no sólo que su genocidio no alcanzaría ninguno de los objetivos buscados, sino que -por razones que seguramente jamás hubiesen pasado por su mente de psicópata- seguramente se alcanzaría lo contrario.

Porque no importa cuán desde cero empecemos -por ejemplo en el caso de la Web, que empezó literalmente desde 0 sitio en 1993-, y cuán bien distribuida esté la riqueza inicial en la forma más equitativa posible, a poco de andar las desigualdades se disparan y en un tiempo más corto que largo nos encontraremos con distribuciones de una desigualdad tanto o más fuerte que las que queríamos evitar anticipadamente con nuestras medidas radicales de redistribución.

Y la responsabilidad de la creación de estas asimetrías no debe endilgarse ni a la psicología (más hobbesiana que rousseauniana), ni a los genes (más egoístas que altruistas), ni a la economía (más compensadora del entrepreneurship que del seguimiento a la manada), aunque aquí también los errores del libre mercado a ultranza hayan llevado a otras atrocidades. Se trata de otra cosa y recién ahora empezamos a entender de qué.

En los últimos años y en las columnas editoriales del Interlink Headline News hemos hablado repetidas veces de los retornos crecientes y del modelo de sociedad donde el ganador se queda con todo (ver en especial los editoriales nº 475 Interpolar sanatear. ¿son?, ¿se hacen? ¿Nos (des)hacen?; nº 843 ¿Evoluciona la evolución? Renovada incursión en las leyes divinas buscando aprenderlas; nº 1442 Las nuevas leyes de la economía. Si es que hay tales. Rendimientos crecientes a gusto de todo el mundo. Cuarta Parte; nº 2110 Memes, ideas-viruses y el word of mouse y nº 3042 El éxito nunca es definitivo. Aquí y allá, entonces y ahora.

Más allá de las metáforas y apelando un poco a la memoria histórica, tenemos antecedentes conocidos en donde estas distribuciones distorsionadas están bien presentes.

Leer nota completa

Exibições: 79

Comentar

Você precisa ser um membro de Escola de Redes para adicionar comentários!

Entrar em Escola de Redes

© 2019   Criado por Augusto de Franco.   Ativado por

Badges  |  Relatar um incidente  |  Termos de serviço