Escola de Redes

OPERANDO DESDE LA INCONSCIENCIA TOTAL (y fractal)

OPERANDO DESDE LA INCONSCIENCIA TOTAL

El fractal es el emblema de Ciberia. Basado en los principios de las matemáticas del caos, es al mismo tiempo una metáfora, un icono, una manifestación de la moda y una herramienta de trabajo. Es a la vez un logro de las matemáticas informáticas de alta tecnología y una visión psicodélica [...]

Los fractales fueron descubiertos en la década de los sesenta por Benoit Mandelbrot, que buscaba métodos para tratar matemáticamente una realidad que no es tan predecible y homogénea como la describen nuestros libros de texto. Mandelbrot se quejaba de que las matemáticas convencionales trataban las montañas como si fueran conos y las nubes, como esferas.

La realidad es mucho más «rugosa» que esas formas ideales. Ninguna superficie del mundo real puede ser descrita con precisión como «plana», porque ninguna superficie es completamente bidimensional. Todo tiene rincones y ranuras; nada es completamente liso y continuo. Los fractales de Mandelbrot —ecuaciones que otorgan a los objetos una dimensionalidad fraccionaria— son revolucionarios en tanto que aceptan el hecho de que la realidad no es algo ordenado y simple. Ahora todo tipo de anomalías, desde las interferencias aleatorias en las líneas telefónicas a los departamentos de investigación informática llenos de Deadheads, empiezan a cobrar sentido.

La principal intuición de Mandelbrot consistió en comprender que el caos también tiene un orden. Si uno contempla la línea de la costa desde un avión, observa ciertos recovecos y hendiduras de kilómetro y medio. Si aterrizas en la playa, ves las mismas formas reflejadas en las formaciones rocosas, en las superficies de las rocas y hasta en las partículas que conforman las rocas. Esta autosemejanza es lo que confiere orden a un terreno que, por lo demás, es desigual y extraño. Los fractales son ecuaciones que modelan el mundo en el que nos encontramos, un mundo irregular pero sorprendentemente autosemejante.

Pero estas ecuaciones discontinuas funcionan de modo diferente a las ecuaciones matemáticas tradicionales y ponen en entredicho muchas de las ideas que damos por supuestas acerca del funcionamiento de la realidad. Los fractales son ecuaciones circulares: una vez obtenida una respuesta, la incorporan de nuevo a la ecuación original una y otra vez, infinitamente. Por eso los ordenadores han resultado de una gran utilidad para trabajar con este tipo de ecuaciones. Las características de las ecuaciones circulares son tremendamente distintas de las de las ecuaciones lineales tradicionales. El error mas nimio cometido al principio puede amplificarse hasta convertirse en un gran error una vez que la ecuación ha sido “iterada” miles de veces. Pensemos en un reloj que atrasa un segundo cada hora. Al cabo de unos dias, el reloj solo va un minuto atrasado. Pero si el error se itera durante semanas o meses, el reloj dará una hora absolutamente incorrecta. Un cambio minúsculo en cualquier punto de un fractal dará lugar a tremendos cambios en el sistema global. No es necesario que la fuerza que cause el cambio sea muy poderosa, la mas suave retroalimentación puede tener efectos colosales. La retroalimentación causa ese sonido chirriante que se provoca cuando se acerca un micrófono al altavoz. Pequeños ruidos son retroalimentados e iterados por el sistema de amplificación miles de veces, amplificados una y otra vez hasta convertirlos en un chirrido molesto de gran volumen. La retroalimentación y la iteración son los principios que esconde el famoso dicho de que cuando una mariposa agita sus alas en China, puede provocar un tornado en Nueva York. Una acción minúscula se retroalimenta hasta convertirse en un Sistema gigante. Cuando se ha iterado por completo, la retroalimentación provoca cambios considerables. Esta idea ha llegado ya a la bolsa, donde los inversores mas espabilados observan remotas e improbables retroalimentaciones en busca de indicios del rumbo del mercado cuando estas minúsculas influencias hayan sido plenamente iteradas. Sin embargo, sin un ordenador y su habilidad para iterar ecuaciones y representarlas gráficamente en la pantalla, nunca se habrían descubierto los fractales.

Mandelbrot trabajaba en IBM tratando de encontrar un patrón subyacente tras los ruidos intermitentes y aleatorios en las líneas telefónicas de la empresa que habían estado causando problemas en los modems. El hecho de que los problemas técnicos de la transmisión no parecieran seguir ningún patrón real habría dejado a un matemático clásico sin recursos. Pero Mandelbrot, en vista de la distribución caótica de señales aleatorias, decidió buscar signos de autosemejanza, es decir, buscar si, como en la costa, las pequeñas ráfagas entre ráfagas de interferencias se parecerían a las mayores. Y, claro esta, se parecían. En cada ráfaga de interferencias había momentos de recepción nítida. En cada uno de esos momentos había otras ráfagas de interferencia y axial sucesivamente. Mas importante todavía: el patrón de intermitencia de las ráfagas era similar en todos los niveles.

El mismo fenómeno —autosemejanza— puede observarse en muchos sistemas que antes se consideraban irregulares e inexplicables, sistemas que abarcan desde el clima y la economía hasta el curso de la historia de la humanidad. Por ejemplo, cada minúscula fluctuación del tiempo durante un día refleja el registro climático de la historia del planeta. Cada gran renacimiento histórico se compone de renacimientos mas pequeños, cuya ubicación temporal refleja el patrón general de renacimientos acontecidos a lo largo de la historia. Todo sistema caótico parece seguir un orden subyacente de autosemejanza. Esto significa que nuestro mundo es mucho mas interdependiente de lo que antes imaginábamos. Lo que ocurre en la mente de cualquier persona esta reflejado, en cierta manera, en todos los demás niveles de realidad. Así pues, cualquier individuo posee la capacidad de rediseñar la realidad en general mediante la retroalimentación y la iteración. Mandelbrot había empezado a trazar el mapa del paisaje de Cyberia.

Extracto de Cyberia Douglas Rushkoff ( pdf)

Exibições: 635

Comentar

Você precisa ser um membro de Escola de Redes para adicionar comentários!

Entrar em Escola de Redes

Comentário de Julio Carvalho em 20 maio 2012 às 23:26

Douglas Rushkoff, #cyberpunk, era chegado do Timothy Leary, Sirius RU, Robert Anton Wilson, Ralph Abraham, Terence McKenna, entre outros... muito legal Boyle, vlw!

© 2019   Criado por Augusto de Franco.   Ativado por

Badges  |  Relatar um incidente  |  Termos de serviço