Escola de Redes

En estos días de pascuas, las judías y las cristianas, siempre queda algún tiempo para meditar, para conectar lo que vivimos con lo que sabemos, para re-mezclar lo vivido. Es agradable cuando una nueva manera de engarzar las cuentas de lo aprendido se hace presente.

Hacía unos días que venía pensando donde estaba la clave de mi motivación por formar parte de la comunidad E=R y me daba cuenta de que un factor importantísimo era el saber que siempre, siempre, Augusto de Franco estaba allí para responder. No esperaba ni espero siempre su respuesta. Pero sabía y sé que estaba y está allí, escuchando, respondiendo, entrando en interacción conmigo -y con los demás- a partir de aquello que le resultaba significativo o regalando un punto de vista nuevo y enriquecedor. No necesito su respuesta, pero confío en que anda por allí, confío en que escucha y responde. Y así con tantos compañeros de E=R con quienes gustosamente he interactuado y de quienes tanto me nutro.

En sentido amplio, en E=R cuento con que alguien está por allí y me alegro cuando ‘encuentro una respuesta’, que no es otra cosa que alegrarme en ‘el encuentro’ con el otro.  

Reafirmo entonces la convicción de que la verdadera tarea del netweaver radica en esa disposición de incondicionalidad que se manifiesta a partir de la respuesta. Cada vez que respondemos le decimos al otro que no está sólo, que a alguien le importa quienes somos. Es esa interacción la que nos va constituyendo como personas. Cuando nadie está para conectar y responder, la realidad vivida es la exclusión, el camino se torna en desesperación y, en ocasiones, la muerte un alivio trágico.

Creo que a casi todos nos cuesta comprender la idea de que este espacio no tiene dueño. Pero quizás, la cuestión central no sea quien es el dueño o quien manda o quien controla. La cuestión central es quienes están allí: está allí quien responde.

Antes de seguir, quiero dejar bien en claro que esto que digo no tiene como motivación obligar a nadie a responder. La cuestión a la que apunto es el valor relacional de la respuesta.

Algo parecido, quizás, nos suceda a quienes creemos en Di-s. Le hablamos en la confianza de ser oídos. Nunca estamos ciertos de escuchar una respuesta, pero es lo que deseamos y lo que nos invita a hablar. Quizás por eso la fe sea una cuestión de fe, porque raramente estamos totalmente seguros de que nuestras plegarias habrán de ser respondidas. Por eso, también, en este plano de los humildemente humanos, la respuesta se nos haga tan imprescindible. Como el agua es a la vida la palabra es al ser humano. La palabra dada y la palabra recibida.

Hoy estoy conectada con el eco de mi decir, tu decir, nuestro decir. Hoy deseo valorizar la resonancia que despierta la palabra del otro. No se trata solamente de escuchar, se trata de lo que Kita Cá y Elsa Lanza (queridas maestras) llamaban “la escucha profunda”, esa escucha que se abre a la presencia del otro, un escuchar que se funde alquímicamente en quienes somos y nos trasciende, para emerger en forma de respuesta, una respuesta honesta que damos a quien nos ha honrado con su palabra. Una respuesta que es siempre novedad, tanto para quien la da como para quien la recibe. Algo que nunca hubiera existido si no fuera por la gracia del encuentro.

Entre otras cosas, aquí hablamos de redes, de conexiones y de emergencias. Pero, según lo veo en este momento, la idea que más me cautiva es la de la “interacción”.

Augusto nos recuerda siempre que interactuar es hacer amigos. Y hacer amigos implica entablar relaciones recíprocas, y reciprocidad, para mí, equivale a decir que no sólo estamos en este mundo para decir y ser escuchados, para mostrarnos como pavos reales alardeando de nuestro bello plumaje, sino también para escuchar y, necesariamente, para responder. La falta de respuesta me trae la imagen de una semilla que no encuentra un terreno donde fecundar. La respuesta es el motor de la circularidad de la vida.

Pocas cosas nos duelen más que no ser oídos. Pocas cosas provocan el desolador sentimiento de exclusión, de no formar parte de la red de la comunidad humana, como el no ser oídos. Y si hay una forma en que el no ser oído se hace evidente es en la falta de respuesta.

Y el responder, en sentido profundo, no tiene que ver con dar alguna forma específica de respuesta. No se trata de dar satisfacción, de si digo o hago justamente lo que otra persona espera que diga o haga. Se trata de hacerle saber que estoy allí dispuesta a interactuar. Así, el responder deviene en el gesto de incondicionalidad hacia el otro, un gesto de amor que todos necesitamos para vivir.

Ser un nodo de la red es estar dispuesto a conectar y dejarnos atravesar por la palabra de los demás. Quizás no siempre tengamos algo para decir, a veces alguien comparte algún video o un artículo que queda disponible para las personas que puedan interesarse en él. Es irreal e imposible pretender que en una comunidad tan amplia todos respondan a todos. Pero en cada grupo, en cada blog y en cada foro, lo que probablemente importa, es que siempre hay alguien que responde.

Hoy (no sé mañana) creo que si lo que deseamos es vivir, construir y sostener redes distribuidas, lo que también necesitamos aprender, por sobre todas las cosas, es a escuchar y a responder, antes que a hablar. Necesitamos que nos importe más darle al otro la gracia de saber que no está sólo antes que hacernos oír.

Extraño paradoja, hacía tiempo que no me hacía un tiempo para iniciar conversación en E=R.

 

Feliz Páscoa | Jag Pesaj Sameaj

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Comentário de kusum toledo em 25 abril 2011 às 6:54
Lía, interessante sua observação a respeito dos fermentos e dos orgulhos, aquilo que infla, incha e dificulta a liberdade. Sou uma observadora das relações entre nutrição e mente/pensamentos  - e também entre músculo & mente (mind and muscle) - e ainda não tinha atinado com tal possibilidade. Muito interessante, mais um ângulo pra eu observar, estar atenta. Gradecida. Bom dia a vc e a todos. Belíssima semana!
Comentário de Alessandra em 24 abril 2011 às 23:47

Olá pessoas lindas!

 

Obrigada por compartilhar tantas idéias que iluminam a alma. Aprendo muito com vocês. Doce para ouvir: Mercedes Sosa. Bjs e que a passagem possa unir os pontos.

Comentário de Lía Goren em 24 abril 2011 às 20:45

Olá Magali e Maria Thereza.

Obrigada por suas respostas. Así foi, estas fechas me inspiraram.

Comentário de Magali Sampaio de Castro em 24 abril 2011 às 20:26

Com certeza. Concordo com você Thereza...o texto é muit reflexivo e sempre é bem vindo esse tipo de contribuição.

Valeu!

Comentário de Maria Thereza do Amaral em 24 abril 2011 às 19:16

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Texto poético, significativo e MUITO apropriado para hoje.

 

Lia, muito obrigada por este texto !

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Comentário de Lía Goren em 24 abril 2011 às 18:32

Esso mesmo José, as pessoas (e todo o que vive) diferentes das máquinas!

Comentário de Lía Goren em 24 abril 2011 às 18:30
Olá Salomao, quedé pensando em sua dica: "O individualismo, para mim, é a falência do humano." Gostei!
Comentário de Lía Goren em 24 abril 2011 às 14:49

Oí Claudio. Uma surpresa! Eu me divertí muito com o seu resposta. Si este oist conseguiu que você deixe seu vício de só compartilhar,eu acho que foi bom esrever! hehe. Tantos anos ficando juntos por E=R.

Acho que compartilhar não é a mesma cosa que ser um pavõe, hehe. vocé é muito generoso. Algumas vezes, confesso, não respondi, outras vezes, sim.

Grande abraço! 

Comentário de Lía Goren em 24 abril 2011 às 14:33

Que emocionante! Também fico feliz e sinto grande alegria por causa das suas respostas.

Penso em o que Kusum disse (esse video é maravilhoso). Pascóa é liberdade e também humildade. Não comer fermento é no comer o que infla, que representa o orgulho, o que dificulta la liberdade interior y, acho, o que dificulta o encontro p2p.

Alguns de nos falamos com palavras outros com imagens otros em pensamento. Como disse Claudio, todos ficamos conectados no mesmo fluzz, sempre. A senda é fértil ... o florescimento é inevitável.... diz Eduardo. E cada semente floresce em seu proprio tempo.

E como disse Vilu, eu tampoco sei como faz Augusto, o tempo que leva, cuidar o que se diz... Agora veio cuanto trabalho leva ficar netweaver!

Comentário de Lía Goren em 24 abril 2011 às 14:30

Adoro essa música, Carlos! E mais, na voz de "La Negra" Sosa y de Fito e muito proxima do que escrevi. Obrigada!

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